La Transferencia Embrionaria: Procedimiento

Se realiza en el quirófano por la necesidad de trabajar con las máximas condiciones de esterilidad y asepsia. Consiste en depositar los embriones en el interior de la cavidad uterina mediante una cánula apropiada. El ginecólogo realiza primero una ecografía para valorar la posición del útero y el estado de la línea endometrial. A continuación coloca un espéculo vaginal con el fin de visualizar el cuello uterino y realizar una limpieza cervical cuidadosa. Se selecciona la cánula apropiada (la más blanda posible) y se introduce cuidadosamente a través del cuello de útero hasta alcanzar el fondo del saco uterino.

Solamente cuando se confirma que la cánula esta correctamente situada, el biólogo cargará los embriones que cuidadosamente se introducirán a través de la cánula anterior hasta el fondo de la cavidad uterina. Todo este proceso se lleva a cabo de forma ecoguiada de forma que se visualiza adecuadamente todo el procedimiento y sobre todo el lugar donde se depositan los embriones, asegurándose que se depositan en el lugar idóneo.

La transferencia debe ser lo más delicada posible, evitándose tocar el fondo del útero o forzar la entrada de la cánula a través del cuello uterino ya que todo ello hace que se liberen prostaglandinas que favorecen la producción de contracciones uterinas.

Al finalizar la transferencia se procede a la revisión del catéter para asegurarse que los embriones han sido depositados correctamente en el interior del útero.

Transferencia embrionaria (catéter de transferencia en blanco)

Embriones en el útero tras la transferencia(flecha roja)